domingo, 3 de enero de 2016

Guillermina de Prusia.

 

                     Casa real Dinastía Hohenzollerm

Guillermina, Margravina de Bayreuth.

Romano Germánico que fue embajadora de todas las artes y ejerció un papel determinante como diplomática al servicio de su amado hermano el rey Federico II el Grande. Guillermina de Prusia fue una apasionada de la música, la literatura y las artes en general. Compuso varias obras musicales, impulsó la creación de una universidad y fomentó la construcción de grandes obras arquitectónicas en su ciudad. Reina consorte de Prusia y margravina de Bayreuth, Guillermina intentó siempre encontrar tiempo entre sus dedicaciones dinásticas a cultivar sus verdaderas pasiones artísticas, aficiones que tuvo que abandonar al final de su vida en pos de su propia familia.

Princesa de Prusia Friederike Sophie Wilhelmine nació el 3 de julio de 1709 en Berlín. Guillermina era hija del rey Federico Guillermo I de Prusia y de Sophia Dorotea de Hannover. De los catorce hijos de la pareja, diez llegaron a la edad adulta, entre ellos, el que sería rey de Prusia como Federico II "El Grande" y con el que mantuvo un relación especial.

Federico Guillermo I de Prusia

                Federico Guillermo I de Prusia (padre)

Queen_Sophie_Dorothea_of_Prussia

                Sofía Dorotea de Hannover(madre)

Guillermina pasó su infancia al lado de sus hermanos y mostrando un prematuro interés por el arte y la literatura. Aprendió a tocar el laúd con gran virtuosismo de la mano de Sylvius Leopold Weiss.

Con 22 años, Guillermina se casó en una boda concertada por sus padres con Federico III de Brandeburgo-Bayreuth. El matrimonio empezó con buen pie pero pronto empezaron a aparecer diferencias entre la pareja que se convirtieron en insalvables cuando su marido instaló en la corte de Bayreuth a su amante Dorotea von Marwitz. Guillermina y Federico solamente tuvieron una hija:

Red rose Isabel Federica Sofía de Brandeburgo-Bayreuth (30 de agosto de 1732 – 6 de abril de1780). Descrita por Giacomo Casanova como “la dama más hermosa de Alemania”, se casó con Carlos Eugenio de Wurtemberg en 1748. Friedrich_von_Brandenburg-Bayreuth

                 Federico III de Brandeburgo-Bayreuth

La margravina soportó su fracaso matrimonial volcándose en el mundo artístico y literario. Convirtió Bayreuth en un importante centro intelectual y referente del arte rococó gracias a la fundación de la Universidad de Erlange, la construcción de un teatro de la ópera y la restauración de otros centros artísticos y teatrales.

Guillermina se rodeó de intelectuales y artistas, como Voltaire, Bernhard Joachim Hagen, Hasse y Bernasconi. Ella misma compuso música de cámara y una ópera, Argenore, estrenada en 1740 para celebrar el cumpleaños de su marido.

Al servicio del rey, su hermano La Guerra de los Siete Años, iniciada en 1756, supuso el fin de la vida artística e intelectual de Guillermina. Su sentido de la responsabilidad para con su familia, la Dinastía de los Hohenzollern, la llevó a abandonar la música y el arte para dedicarse a la diplomacia. Desde entonces hasta su muerte, acaecida el 14 de octubre de 1758, Guillermina ejerció de embajadora de su hermano el entonces rey de Prusia, en el Sur de Alemania.

 

Elisabeth_Friederike_Sophie_Bayreuth1

        Isabel Federica Sofía de Brandeburgo-Bayreuth(hija)

Isabel Federica era considerada una de las princesas más guapas de su época. Giacomo Casanova la calificó de "la dama más hermosa de Alemania". Al ser hija única de los margraves, recibió una educación muy estricta y esmerada para su futuro matrimonio. En enero de 1744, el duque Carlos Eugenio de Wurtemberg visitó Bayreuth y se enamoró de ella. Federico II aprobaba esta relación con el duque regente de Wurtemberg, que había sido educado dos años en la corte de Prusia. Aunque el margrave de Brandeburgo-Ansbach y el rey de Dinamarca también pretendieron su mano, la princesa Isabel se decidió por el duque de Wurtemberg. La boda se celebró el 26 de septiembre de 1748 en Bayreuth. Con motivo de las solemninades pertinentes, se inauguró la Opera del Margrave, se acuñaron monedas conmemorativas e incluso la infantería de Wurtemberg cambió el color blanco de los uniformes por el azul prusiano.

La duquesa, de 16 años de edad, no influyó para nada en la política del ducado. Su marido dejó pronto de serle fiel y empezó a divertirse con varias amantes, dando lugar a frecuentes disputas entre los esposos. Isabel Federica Sofía dio a luz una sola hija, Federica Guillermina Augusta Luisa Carlota de Wurtemberg, que murió al año de nacer. La falta de un hijo varón aumentó las desavenencias entre ellos.

Durante la guerra de los Siete Años, el duque Carlos Eugenio entró en la alianza de Austria y Francia contra Prusia e Inglaterra, por lo que se terminaron las relaciones amistosas con el rey de Prusia. Isabel Federica Sofía visitó a su madre en Bayreuth en el otoño de 1756 y no volvió más a la corte de Wurtemberg. El matrimonio se separó pero no se divorció y ella siguió siendo duquesa de Wurtemberg. Carlos Eugenio y los Estados provinciales se comprometieron a pagar 54.000 florines para su subsistencia, a cambio de que el duque tuviera el derecho a determinar la servidumbre de ella. De esta manera estaba al corriente de lo que hacía y podía influir así en sus condiciones de vida.

En 1765 se terminó de construir cerca de Bayreuth el nuevo palacio que había sido encargado por su padre, el margrave Federico, y pudo ir a vivir allí después de haberlo instalado a su gusto. Le puso por nombre Schloss Fantasie, que todavía conserva.

Murió en 1780 en el antiguo palacio de Bayreuth y fue enterrada en la iglesia del mismo al lado de sus padres.

 

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