martes, 19 de octubre de 2010

Luis XIV de Francia.


                       
                          Rey de Francia y Navarra.
                                Conde de Barcelona.
Louis_XIV_of_France       Famoso retrato del Rey Sol realizado en 1701 por Hyacinthe Rigaud, para su nieto, el rey Felipe V de España, aunque finalmente el lienzo se quedó en Francia.
                            Casa real de Borbón.
                            Dinastía de los Capetos.
100px-Grand_Royal_Coat_of_Arms_of_France_&_Navarre.svgLuis XIV de Francia , llamado "El Rey Sol"  o "Luis el Grande",nació en Saint-Germain en Laye, Francia, 5 de septiembre de 1638, fue rey de Francia y de Navarra desde el 14 de mayo de 1643 hasta su muerte, con casi 77 años de edad y 72 de reinado, copríncipe de Andorra (1643-1715) y conde de Barcelona (1643-52) como Luis II.
El nacimiento de Luis XIV en el año 1638 fue recibido como un don divino por sus padres: Luis XIII y Ana de Austria, los cuales no habían conseguido engendrar un heredero en veintitrés años. Luis XIV provenía de un ambiente multicultural ya que sus abuelos paternos, Enrique IV de Francia y María de Médicis, eran navarro e italiana respectivamente y sus abuelos maternos, Felipe III de España y Margarita de Austria, eran Habsburgos, él español y ella austriaca.
Luis_XIII                  Luis XIII de Francia, padre de Luis VIV.
    ana-de-austria                      Ana de Austria, madre de Luis XIV.

Luis XIII y Ana tuvieron a su segundo hijo, Felipe d'Anjou, que posteriormente sería Felipe I, Duque de Orleans, en el año 1640.
El Príncipe de Joinville en 1862. Príncipe de Joinville y duque de Orleans, de Anjou, de Chartres, de Valois, de Nemours, Montpensier.

En la última parte del siglo XVI Francia era un país de ricas tierras, asolado por las  guerras religiosas y políticas, pero en 1594 el osado y apuesto Enrique IV reivindicó el trono, el primero de los reyes Borbones de Francia empezó una nueva etapa de paz y prosperidad, su decreto por el que se instauraba la norma de que todos los domingos debía haber un pollo en las ollas de  los campesinos lo convirtió en un rey muy popular, pero más destacable aún fue la proclamación de 1598 por la que a los protestantes franceses se les concedía el derecho a practicar libremente su religión, desgraciadamente el reinado de Enrique termino con su asesinato en 1610.
Luis XIII heredó el trono de su padre pero no su fuerza ni su popularidad.
Luis XIII no tenia que ver en absoluto con Enrique IV tenia tendencias paranoides y trataba constantemente de descubrir conspiraciones contra el, padecía de compasión humana para, con casi con todo el mundo.
Príncipes y aristócratas oportunistas se enfrentaron no solo al rey si no a toda la dinastía.
Algunos rivales estaban convencidos de que era cuestión de paciencia, después de veinte inusuales años de matrimonio Luis y su reina Ana de Austria no habían tenido hijos.
Luis XIII mostraba una clara preferencia por los hombres frente a las mujeres, puede que fuera homosexual activo o no pero desde luego los amores más importantes de su vida fueron los de chicos jóvenes, Ana de Austria nunca fue verdaderamente el centro de su vida sentimental, se odiaban mutuamente Luis XIII era un marido absolutamente tiránico Ana de Austria y el Rey  no se dirigían ni la palabra.
Fue un matrimonio terriblemente difícil, amenazada de exilio  por el rey por fin la reina a los treinta y siete años de edad se quedó embarazada, el 5 de septiembre de 1638 dio a luz a un hijo, Luis.
Fue apodado “regalo  de Dios”, como muestra de lo emocionado que estaba el pueblo por tener finalmente un heredero.
Luis era adorado por su madre quien a pesar del nacimiento de su segundo hijo en 1641, consideraba a su primogénito  Luis como su salvador, su marido no compartía este cariño pero Luis XIII sin duda afectado por las constantes conspiraciones contra su trono murió de unas úlceras graves en 1643.
Esto les ahorró a Luis y a su hermano la vida junto a un padre de espíritu débil.
La muerte de Luis XIII fue probablemente un golpe de suerte, sus hijos le parecían irritantes y cabezotas y de hecho había afirmado que le volvían loco.
Sin haber cumplido aún los 5 años Luis se convirtió en Luis XIV, demasiado joven para gobernar la reina Ana fue nombrada   regente del trono y a su vez designó al cardenal italiano Julio Mazarino como su primer ministro.
Mazarino, era un hombre de estado muy inteligente culto y poderoso y además se rumoreaba que era el amante de la reina, de hecho Mazarino se convirtió en un padre sustituto para Luis.
El cardenal Mazarino                                    Cardenal Mazarino.
La reina y Mazarino estaban muy unidos a Luis y lo querían mucho, Mazarino no solo le enseñó al rey los secretos de estado y lo adiestró en política europea,  si no que lo instruyo en el esplendor  y el lujo, de el fue de quien Luis aprendió el poder de la imaginería.
Desde el día en que  cumplió los 5 años Luis acompañaba a Mazarino a las reuniones de estado instruido para escuchar observaba las sutilezas del poder y la manipulación.
Mientras Mazarino preparaba a Luis en el arte de reinar, Ana inculcaba en su hijo la noción de la elección divina del rey, podía hacer lo que que quisiera, pero Dios siempre le haría responsable del bienestar de su país.
Luis era un ávido estudiante, pero su vida no era solo trabajo, en absoluto, Luis era un chico  muy atlético y le gustaba los deportes al aire libre, pasaba muchas tardes cabalgando, practicando esgrima y jugando en los jardines reales con su hermano Felipe y su prima Ana de Orleans y otros niños de la corte.
En agosto de 1648 escasamente un mes después de su decimo cumpleaños la felicidad y el orden va a desaparecer repentinamente de la vida de Luís en las calles de Paris ha estallado la guerra, los ciudadanos oprimidos por los elevados impuestos, iniciaron lo que serian los primeros años de batallas y levantamientos populares, conocidos generalmente como la Fonda, estos levantamientos se convertían en una lucha sin escrúpulos por el poder.
Una de las principales razones para luchar en la Fronda era Mazarino, el primer ministro italiano que levantaba resonados odios entre gran parte de la población, hablaba francés con un pronunciado acento, con lo que nadie podía olvidar que era extranjero  y  el pueblo estaba resentido con eso, envidiaban su poder y su dinero.
Además les ofendía su proximidad al trono.
La confianza que la reina tenia puesto sobre Mazarino la convertían también en objetivo.
El miedo obligó a la reina Ana en numerosas ocasiones a huir de París con sus hijos en busca de la seguridad del campo.
El  9 de febrero de 1651, la reina Ana temiendo ser arrestada preparó a Luis y su hermano una vez más para la huida, pero fue demasiado tarde, los nobles sublevados tomaron el palacio y exigieron pruebas de que el rey no había sido escondido en ninguna parte.
Era un niño pequeño pero era el rey estaba allí echado en su cama, lo despertaron, le quitaron las sábanas y la gente empezó a entrar en la habitación para comprobar, efectivamente el rey estaba allí, fue un momento muy humillante y mucho más para alguien que esta siendo instruido en lo que es ser un rey, en la dignidad de un rey.Aunque prisionero en su propio palacio el 5 de septiembre de 1651 Luis cumplió 13 años. Seguir la ley francesa ya era lo suficientemente  adulto para reinar, pero su reino seguía sumido en el caos, Mazarino, instauro un ejercito privado para reforzar las fuerzas de seguridad reales.
El 2 de julio de 1652 las tropas del rey combatieron contra los príncipes rebeldes por el control de la capital.
Empezó el día creyendo que seria el final de las fuerzas rebeldes, que seria fácil tomar de nuevo Paris y de manera definitiva para poder restaurar el orden en su reino de una vez.
Pero lo que Luis estaba a punto de presenciar no fue una victoria sino una inolvidable traición de la nobleza, vio como las puertas de la ciudad  se cerraban ante el, vio como en el alto de las torres de la Bastilla la fortaleza mas destacada de la capital estaba su prima hermana Mademoiselle  Ana Luisa de  Orleans hija del hermano de su padre y ordenaba a los cañones de la bastilla apuntar al ejercito de Luis y disparar contra sus tropas.
01                                                 La Bastilla.
Ana Luisa de Orleans no solo era compañera de juegos de infancia de Luis, era su primera prima, considerada posible candidata para convertirse en futura esposa y reina, la traición de Ana Luisa cargo a Luis de una espantosa mezcla de rabia y humillación.
Anne-Marie-Louise_Duchesse-de-Montpensier_1627-93                  Ana María Luisa de Montpensier.
En el bando de su prima se encontraban otros príncipes y nobles todos ordenando disparar contra el rey.
Sencillamente era incapaz de asumirlo porque estaba absolutamente convencido de que el era de echo el verdadero rey cristiano, gracias a esto los rebeldes consiguieron resistir y mantenerlo fuera de la ciudad, fue un momento inolvidable para el rey.
Expulsado de su capital con los cañones apuntándole a su espalda, el joven rey se retiro de nuevo a la campiña parisiense,allí el joven rey paso su decimo cuarto cumpleaños, mientras su mentor y primer ministro el cardenal Mazarino planificaba su regreso al poder.
Mazarino sabia como enfrentar a las casas entre ellas, uno de los principales problemas de estos grandes príncipes, princesas y duquesas era que cuando la batalla se ponía mas difícil tendían mas a mirar por sus causas personales y sus intereses que a trabajar en equipo.
Debilitada por por las propias peleas internas y por la manipulación de sus inflados egos por parte de Mazarino, la Fronda terminó en 1653, en 1654 Luis ya con 16 años fue coronado como Luis VIV en la catedral de Reims.
Ludwig_XIV_BM_Kultu_736445gluis xivLuis ya con 16 años fue coronado como Luis VIV en la catedral de Reims.
Su primera orden como rey fue castigar a los nobles desobedientes que se enfrentaron a su majestad.
Ana Luisa fue condenada al exilio, todos fueron condenados al exilio y durante muchos años por causa de la revolución, Luis rompería la nobleza de muchas formas.
Restaurado el orden la década de 1650 marcó un periodo de exuberancia y lujuria para Francia y su monarca.
Apuesto y robusto, tenia un elevado concepto de si mismo.
Era un actor en el sentido de Moliere,es decir, fue una época en la que la gente interpretaba su papel a la perfección.
Luis XIV siempre interpreto el de rey y lo hizo maravillosamente.
Luis no se limito a interpretar en su trono si no que tomó parte activa en obras, operas y ballets.
El mismísimo gran dramaturgo francés Moliere, escribió papeles para el rey, como también hicieron músicos  y coreógrafos.
bidet louis XV chaise d'affaires
 Parece que tenia muy buenas piernas, le encantaba mostrarlas así como su talento de bailarín, el fue quien creó ese estilo para todos los retratos en los que salía con una pierna al descubierto.                 


Muchas muchachas jóvenes seducidas por la belleza del joven rey, tentadas por los posibles favores  que una relación real podía suponerles, sucumbían ante la lujuria de Luis.
Luis era un hombre muy atractivo en general, tanto para hombres como para las mujeres, la gente se enamoraba de el, tenia carisma, era alguien a quien atraía a las mujeres y ellas se sentían atraídas por el, pero siempre había una especie de implicación sentimental con ellas que marcaban la diferencia.
La primera que consiguió arrebatar de verdad el corazón al rey fue María Machine la bella sobrina del primer ministro el cardenal Mazarino.
La reina se opuso a la pareja y también a Mazarino .
Mazarino no quería que Luis se casara con su sobrina,`porque tenia planeado que lo hiciera con la princesa de España, con el fin de llevar a termino la meta de su vida, la paz entre Francia y España.
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Tres sobrinas de Mazarino, María,Olimpia y  Hortensia.
En 1659 se firmó con España la paz de los Pirineos y en 1660, el joven rey de 21 años, se casaba con la princesa española María Teresa, en una pomposa ceremonia.
teresa-austria-borbon         María Teresa de Austria, primera esposa de Luis XIV.
Luis xiv y maria teresa
                             Luis XIV y María Teresa.
1317619297028_f          Boda de Luis XIV y María Teresa de Austria.

No tuvo elección,no fue un matrimonio por amor, ella no era una mujer atractiva y se quedó siempre en un segundo plano, nunca participó en esa modernidad en la corte promovida por Luis.
María Teresa era bajita y corpulenta, era una religiosa devota y lo manifestaba con una beatería lúgubre.
Aunque parece que si se enamoró  del rey a primera vista, quedó radicalmente decepcionada con la frivolidad de su corte.
Se sentía muy aislada en la corte,además su marido la engañaba constantemente y ella eso no lo aceptaba.
Luis se había casado con María teresa por la gloria de Francia, pero tras el matrimonio no restringió en modo alguno sus instintos lujuriosos, tampoco lo esperaba nadie. 
De su matrimonio con su primera esposa, su prima hermana María Teresa de Austria, tuvo seis hijos:
Rosa roja Luis de Francia (1661–1711), Delfín de Francia; conocido como El Gran Delfín;
Rosa roja Ana Isabel de Francia (18 de noviembre de 1662, murió con un mes y pico, el 30 de diciembre de 1662);
Rosa roja María Ana de Francia (16 de noviembre de 1664, murió también con un mes, el 26 de diciembre de 1664);
Rosa roja María Teresa de Francia (2 de enero de 1667, falleció a los 5 años el 1 de marzo de 1672);
Rosa roja Felipe Carlos de Francia (5 de agosto de 1668, fallecido  a los 3 años el 10 de julio de 1671), Duque de Anjou;
*Rosa rojaLuis Francisco (14 de junio de 1672 falleció a los 2 meses el 4 de noviembre de 1672).
Pero eran sus elecciones lo que causaban preocupación, sobre todo cuando se enamoró de la mujer de su hermano Felipe, Enriqueta.
Felipe era Homosexual prefería a los chicos  a la chicas, sin duda Enriqueta Ana Estuardo encontraría a Luis  encantador y poderosamente atractivo.
     250px-Henriette_Anne_of_England1                Enriqueta Ana Estuardo,duquesa de Orleans
La reina Ana  solucionó la situación introduciendo varias damas de honor en la corte, con la esperanza de distraer así al rey de su cuñada.
Una de ellas llamó la atención de Luis, Luisa de la Valliére.
El amor de la Vavalliére fue un amor dulce ella se había enamorado del hombre no del rey y a el le emocionó  mucho esa actitud.
Luisa de La Vallière con traje de amazona                    Luisa de La Vallière con traje de amazona.
louise_la_valliere                                 Luisa de la Valliére.
Una amazona capaz de montar un semental árabe sin caerse, Luisa de la Valliére era la mujer perfecta para aquel Luis de 23 años.
Para ambos, el rey y Luisa fue un amor pleno y correspondido y a pesar de las innovaciones de la razón de su madre y su esposa, el rey mostraba abiertamente a Luisa como su amante.
Con Luisa de La Vallière tuvo cuatro hijos, de los cuales sólo sobrevivieron dos que serían legitimados:
Rosa roja Carlos (1663 murió a a los dos años de edad en 1665); no fue legitimizado;
Rosa roja Felipe (1665 falleció al año de nacer en 1666); no fue legitimizado;
Rosa rojaMaría Ana de Borbón (1666–1739), Mademoiselle de Blois, casada con Luis Armando I de Borbón-Conti, Príncipe de Conti; fue legitimizada el 14 de mayo de 1667;
Rosa roja Luis de Borbón (1667–1683), conde de Vermandois; legitimizado el 20 de febrero de 1669.

Desde luego el rey podía parecer una persona absolutamente frívola alguien preocupado solo por sus propios intereses, no había signos de ira convertirse en alguien que dejaría su sello en Francia.
Pero de un astuto y certero golpe entre sus bailes, sus cantos y la satisfacción de sus placeres Luis XIV a sus 23 años reivindicó su reinado como nunca antes ningún monarca lo hiciera.
El cardenal Mazarino primer ministro de Luis, padre sustituto y leal mentor del rey murió en 1661.
Inmediatamente después Luis, expulsó del consejo real a todos los miembros de la nobleza.
Además no nombró a ningún otro primer ministro que reemplazara a Mazarino, el propio Luis tomaría las riendas de su reino.
Luis nunca olvidó las lecciones aprendidas  con la Fronda, permanecía alerta contra cualquier posible reto a su autoridad.
Después de eliminar a la nobleza de su consejo, su siguiente acción dejaría aún más sorprendido a su ya atónita corte.
Nicolás Fouquet había desempeñado el cargo de ministro de finanzas desde la época de Luis XIII, era un hombre extraordinariamente influyente, popular  y rico.
Fouquet era el único hombre en Francia que poseía una flota, tenía más barcos incluso que la armada francesa por aquel entonces.
En Agosto de 1661 Fouquet invitó al rey de 23 años al castillo de Vaux le Vicomte su magnifico castillo a las afueras de Paris.
 Le_chateau_de_Vaux_le_Vicomte                         Castillo de Vaux le Vicomte. 
Nicolás sirvió la comida al rey en vajilla de oro, el contaba con vasos y lujos que ni el propio rey poseía, esto resultó algo tremendamente para Luis.
Unos días después de la exuberante cena, Luis hizo que arrestaran a Nicolás Fouquet por traición y lo condenaron a cadena perpetua.
Luis XIV hubiera preferido decapitar a Fouquet, pero todavía existían los jueces en Francia y estos se opusieron a matarlo.
Los historiadores llevan siglos intentando llegar a un acuerdo sobre el asunto Fouquet, actuó Luis por envidia ? o de verdad estaba siendo traicionado.
No quería, que nadie fuera más glamuroso que el rey en su reino, eso está claro.
La línea argumental básica de su política era , “ Yo quiero ser dueño y señor”, este hombre provenía del anterior equipo del gobierno y siempre que el siguiera ahí, Luis no sería el señor absoluto, tenia que irse.
Hay una cosa que si es cierta, una vez que Fouquet  fue encerrado en prisión Luis se quedó con todas sus propiedades  incluso su arquitecto, su jardinero y sus muebles.
El rey había determinado construir para la casa de los Borbones un monumento que dejara de piedra al mundo.
Luis XIV quería superar a todo el mundo en todos los aspectos.
Después de aunar todo el poder en su persona Luis a sus 23 años haría de Versalles la residencia familiar, una manifestación opulenta de superioridad.
Por su puesto el lugar es enorme, pero cada detalle es rigurosamente perfecto y te produce una sensación como de la belleza materializada de grandeza.
Luis empezó a construir Versalles en 1661 como una ampliación del modesto refugio de caza de su padre a unos 27 kilómetros de Paris.
Decir que Versalles costo miles de millones de euros de los de hoy seria dar una cifra muy modesta.
Decir que costó el empobrecimiento del pueblo francés y la sangría del país seria una estimación a la baja.
Solo los interiores, abarcan kilómetros.
Para construir este palacio se necesitó un ejercito de hombres, un servicio domestico de 5000 miembros se encargaban de su mantenimiento.
Cada noche se encendían miles de candelabros, cada año millones de macetas de flores circulaban para abastecer las 101 hectáreas de extensiones de césped y jardines de palacio, 1400 fuentes decoraban los alrededores.
Versailles_GardenFachada sudoeste. Palacio de Versalles. 640px-Versailles_Chapel_-_July_2006_editCapilla real, desde la tribuna.                                 Capilla de Versalles.
1024px-Versailles,_Chapelle_royaleCapilla Real.                              capilla de Versalles    
Dormitorio de Luis XIV. Mas actuales son los aposento interiores del rey, de carácter privado y que están decorados con boisieres o paneles dorados.                           Habitación de Luis XIV.
Cuarto de baño del siglo XVII en el château de La Roche Courbon                           Sala de baño de Luis XIV.
Os presento la habitación donde aposentaba su real efigie María Teresa de Austria o cualquiera de las otras esposas del monarca Luis XIVHabitación  de la esposa  de Luis  XIV  María Teresa de Austria o cualquiera de las otras esposas del monarca.         
Galería de los Espejos.  Tres noches a la semana todo el mundo se vestía de etiqueta con sus mejores galas, si alguien tenía un diamante se lo ponía, se añadían más lazos y adornos a los trajes y luego desfilaban arriba y abajo por los pasillos de espejos para mostrarse como en una pasarela.
 1280px-Versailles_Tapis_vert_(1)Los jardines.                                 Los jardines de Versalles.
La familia de Luis XIV donde aparece como Apolo, por Jean Nocret. La familia de Luis XIV donde aparece como apolo, por Jean Nocret.

Con Versalles, Luis superó a toda Europa, pero no paró ahí.Constantemente seguía sumando riquezas a la opulencia de este palacio.
Se sirvió de Versalles para lucirse cuando venían las comitivas de visitantes, hacia con ellos visitas turísticas por Versalles, este castillo les demostraba lo poderoso y rico del imperio francés, Versalles no podía parar, era lo único cuyo avance no podía frenar.
Luis entendió perfectamente el poder de la grandeza, además le entusiasmaba la idea del poder centralizado, del que Versalles también sería el núcleo.
Como Versalles reconstruido y embellecido a partir de la estructura antigua existente, Luis se disponía ahora  a reconstruir Francia.
Francia en el siglo XVII era el país más poblado y rico de Europa, pero aquella riqueza se vio comprometida por la debilidad del sistema.
Con la ayuda de sus ministro de Hacienda Jean-Baptiste Colbert,un economista verdaderamente inteligente, Luis orquestó para la Francia para las décadas de 1660 y 1670 una época de crecimiento  y prosperidad sin precedente.
Se desarrolló la industria, se lanzó el comercio internacional,se crearon las campañas comerciales, se instauraron las academias, florecieron las artes y las ciencias y se amplió el ejercito que de 50.000 pasó a 400.000.
La década de 1660 también marcó el principio de la tendencia a la guerra de Luis, en 1667 atacó a los países bajos españoles alegando que su mujer la princesa española, había heredado derecho sobre aquellas tierras.
En casa, Luis  llevaba a cabo otra campaña, la de la autopromoción, en 1664 en la primera gran recepción celebrada en Versalles, el rey llegó en un carromato de oro vestido con la vestimenta de Apolo el rey Sol, un dios de la belleza humana, la música y la poesía.
Luis_XIV,_rey_de_Francia_(Rigaud)                                             Luis XIV.
Todas esas referencias atraían a Luis, artistas, compositores  e historiadores eran contratados para que escribiera sobre el rey, pintaran al rey,hicieran esculturas del rey y lo presentaban en los términos más míticos.
Versalles estaba literalmente empapelado con murales que mostraban a Luis como un semidiós un valiente conquistador y la personificación de la grandeza heroica.
Era propaganda, así era como le decía a todo el mundo como quería que lo conocieran ,  a el, mismo y a su reino fue la publicidad de Luis XIV y de sus hazañas
La vida en la corte bajo el reinado de Luis XIV era un espectáculo grandioso donde prevalecía los artificios, inteligencia y la grandeza.
Nadie personificaba mejor todo aquello que la altiva  Madame de Montespan, un hecho que a Luis no se le pasó por alto.
Madame de Montespan, era la heredera de una de las familias más antigua y noble del reino, estaba extraordinariamente orgullosa  de su inteligencia. Madame de Montespan tenía un humor caustico alimentado por una gran inteligencia, una combinación tan solo superada por su exquisita belleza.
Hipnotizaba al rey y a todo el que la conocía.
Bañera octogonal de Versalles                         Bañera octogonal de Versalles.                  3039438367_1_7_KOjNfkEV                               Madame de Montespan.
A finales de 1660 sustituyó a Luisa de Lavalier, como la amante del rey y durante muchos años fue la riqueza más preciada de la corte de Luis.
Como la nueva amante del rey, dio a luz  a siete hijos del rey
Rosa rojaLuisa Francisca (1669–1672); Falleció a los 3 años
Rosa rojaLuis Augusto de Borbón (1670–1736), Falleció a los 66 años duque de Maine;
Rosa rojaLuis César de Borbón (1672–1683), conde de Vexin
        abad de Saint-Germain-des-Prés; Falleció a los 11años
Rosa rojaLuisa Francisca de Borbón (1673–1743), Mademoiselle de Nantes, esposa de Luis III de Borbón-Condé, duque de Borbón y VI príncipe de Condé; Falleció a los 70 años.
Rosa rojaLuisa María Ana de Borbón (1674–1681), Mademoiselle de Tours; Falleció a los 7 años
Rosa rojaFrancisca María (1677–1749), la segunda Mademoiselle de Blois, que sería esposa de Felipe de Orleans, duque de Chartres y futuro Regente a la muerte de Luis XIV; Falleció a los 72 años
Rosa rojaLuis Alejandro (1678–1737), conde de Toulouse. Falleció a los 59 años
Tres noches a la semana todo el mundo se vestía de etiqueta con sus mejores galas, si alguien tenía un diamante se lo ponía, se añadían más lazos y adornos a los trajes y luego desfilaban arriba y abajo por los pasillos de espejos para mostrarse como en una pasarela.
Al tiempo que la década de 1660 entraba en la de 1670, el glamur y el exuberante espectáculo de la corte de Luis XIV empezó a conocerse por toda Europa, así también su tendencia a la guerra uno de cada dos años de reinado transcurría en una guerra lo que poco a poco produciría una terrible sombra en el glorioso reino del Rey Sol.
A pesar  de haber transformado Francia en un país con un prospero comercio, Luis XIV en la década de 1670 seguía exasperado por sus intentos frustrados de eclipsar a la superior potencia económica de Holanda.
Los Holandeses eran los grandes comerciantes de Europa,  y Francia no era tan grande en este campo como a Luis le hubiera gustado, había muchos aspectos en lo que los holandeses aventajaban a Francia en este respecto.
La cantidad de tabaco, lino, bebidas alcohólicas todos los estándares de calidad eran holandeses, a parte el tamaño de la armada francesa con respecto a la holandesa era ínfimo.
Pero Luis XIV tenía un ejercito superior de 400.000 hombres, a si que en 1672 Francia atacó Holanda.
Fueron 6 agonizantes años de sangrientas guerras, miles de hombres perdieron su vida en combate, al final Francia saldría vencedora pero la reciente prosperidad de su economía, pagaría ampliamente las consecuencias.
La guerra contra Holanda y la década de 1670 fue muy difícil.
Luis no permitió que las astronómicas costes de la guerra contra Holanda apagaran su esplendor de hecho utilizó las guerras para inflar la pompa y la gloria de su majestad.
Luis con sus mejores galas y plumas rojas hondeando en su sombrero, llevó a la totalidad de su corte, amantes, personal de servicio y la propia reina a la línea del frente, era una forma de entretenimiento.
Siempre en su papel de actor Luis quería que el mundo fuera testigo de su grandeza, a si que el rey salía al frente, pero solo cuando sabia que el sitio estaba ganado, entonces el daba el golpe final.
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Luis XIV de  Francia,vestido para un baile de disfraces. 1663.

El comportamiento de Luis en casa era igualmente expansivo, ahora a sus 40 años era decididamente promiscuo, todas las noches dormía en la cama de la reina, seguía pasando las tardes con Madame de Montespan, pero entre tanto se dedicaba activamente a otras mujeres.
Como dormía tanta gente justo a las puertas de su habitación, no podía ir donde quisiera, no podía dejar entrar a nadie ni salir el, a si que se dice que recurrió a la escalada, trepaba por los canalones de Versalles para llegar a las habitaciones de la amante que esa noche le apeteciera.
En 1682 con 44 años, Luis estableció Versalles como sede oficial de su gobierno, los nobles tuvieron que dejar sus propiedades a cargo de otras personas para no perder el favor del rey, Versalles aunque grande en apariencia, cada vez era más opresivo.
Habiendo expulsado a la nobleza de cualquier órgano de toma de decisiones, Luis puso en practica en Versalles un juego de poder a base de insignificantes distinciones, sostener la palangana para lavarse o el candelabro por la noche, se convirtieron en signos de estatus.
Era un signo de distinción, y como en el resto de las cortes de Europa, una vez que se gana la distinción, la valoración del rey se puede obtener influencia, más dinero o  un titulo .
La libertad, no solo le fue arrebatada a la nobleza, en 1685 Luis y sus ministros maestros consagrados en la tragedia política tomaron una decisión fatal.
El edito de Nantes, la gran concesión de Enrique IV que permitía a los protestantes practicar su fe en libertad fue revocado.
Luis revoco el edito para ganarse el favor de la iglesia católica, pero tubo que pagar nefastas consecuencias, los protestantes franceses una parte muy capital e importante para la economía del país, fueron perseguidos y aquellos que consiguieron escapar de Francia, prepararon una nueva venganza.
La revocación del edito de Nantes tubo un devastador efecto sobre la moral francesa,  la siguiente decisión de Luis para la grandeza de su país, llevaría a Francia al borde de la ruina.
María Teresa, la princesa española con la que Luis se había casado por la Gloria de Francia, murió en 1683.
Tras su fallecimiento Luis se casó con la mujer con la que llevaba encaprichado algún tiempo.
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Madame de Maintenon, segunda esposa de Luis XIV.

Madame de Maintenon, había sido la institutriz de los hijos ilegítimos de Luis y Madame de Montespan, su matrimonio se celebró en secreto, los reyes de Francia se casaban con princesas, no con plebeyas.
Por primera vez Luis llevó una vida intima y privada.
Ella era mayor que el y se rumoreaba que era frígida y religiosa devota, según todo el mundo decían que el rey la amaba profundamente.
Luis empezó a llevar un rosario y un libro de oraciones como muestra evidente de la preocupación por su alma, más que por el sexo.
Pero ese cambio en su vida no evitó que tomara una decisión que sumiera a Francia de nuevo en una guerra.
A finales de la década de 1690 Luis acepto la premonitoria oferta del rey   Carlos II, (apodado El Hechizado, estaba muy enfermo y no podía tener descendencia. La herencia de la corona española era cuantiosa, ya que Carlos II no sólo era rey de España, sino también de Nápoles, Sicilia, Milán, los Países Bajos Españoles y un gran imperio colonial. En total, veintidós dominios distintos)de convertir a Felipe de Anjou, el nieto de Luis, en su heredero.

King_Charles_II_of_Spain Carlos II, rey de España, cuya muerte daría pie a la Guerra de Sucesión.
Las fuerzas de Francia combinados con los bastos territorios de España, eran algo que los vecinos europeos de Luis no podían aceptar, la Guerra de Sucesión española estalló en 1701.
Si el nieto de Luis no se convertía en rey de España, el trono de este país pasaría a manos de los Habsburgo Austriacos.
Luis no podía ni verlo, toda su política exterior estaba basada en intentar liberar a Francia de esa alianza de príncipes entre los  Habsburgo Austriacos y los Habsburgo españoles, Alemania, España.
Inglaterra, Holanda, todo el imperio romano y los estados alemanes unidos en una guerra contra Francia, Luis no se hecho a tras.
La sangría del país, el coste de la guerra fue tal que se vio obligado, por ejemplo a fundir la plata para conseguir dinero y seguir luchando, respecto a las clases bajas, a todo el mundo se le exigieron mayores contribuciones.
Fue una época de miseria insoportable para los franceses asolados por los desastrosas heladas las perdidas de cosechas de grano, el hambre y el fracaso en las batallas.
Los nobles que viajaban traían noticias de campesinos abalanzándose literalmente contra sus comitivas porque no tenían nada que comer.
Los franceses se morían de  hambre, había conflictos por el pan en todo el país y aun así Luis ya entrado en los 70 seguía añadiendo toques a Versalles, recogiendo flores y cazando a diario mientras esperaba noticias de sus generales.
En medio de las realidades opresivas de su país en guerra, Luis sufrió una perdida personal aún mayor,empezando en 1711 tres generaciones seguidas de sus herederos murieron misteriosa y rápidamente.
El primero en 1711 su hijo y heredero el Gran Delfín, murió.
Portrait_dauphin_louis_france_hi                               Luis Delfín de Francia.
Cuando aún no había acabado el luto por su hijo, su nieto favorito y siguiente en la línea de sucesión al trono el Duque de Borgoña, así como su joven esposa, También murieron. 


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 Luis, Duque de Borgoña, hijo del Gran Delfín y nieto de Luis XIV.
    María Adelaida de Saboya, esposa del Duque de Borgoña



     María Adelaida de Saboya, esposa del Duque de Borgoña.
Tres semanas después, sus dos bisnietos ya huérfanos cayeron enfermos y solo uno de ellos sobrevivió.
Las muertes hicieron saltar los rumores sobre una posible  conspiración y envenenamiento, pero sobre todo supuso el más duro golpe para el anciano rey de 74 años.
En 1712 por primera vez en tres años llegaron buenas noticias del frente, el ejercito francés había vencido  a la aparentemente invencible Austria.
Francia tenia la Victoria, en 1713 se firmo el  Tratado de Utrecht,el nieto de Luis mantuvo su derecho al trono de España, la guerra había sido ganada pero el dominio de Francia había acabado.
En agosto de 1715 Luis XIV, aquel hombre siempre tan atlético, cayó enfermo.
Una infección invadió una de sus preciosas piernas para el baile de las que tan orgulloso estaba “gangrena”
Tras una intensa agonía de tres semanas el rey moría el 1 de septiembre de 1715 justo 4 días antes de los 77 años.
Había reinado durante 7 décadas uno de los gobiernos más largos de cualquier rey europeo.
Luis XIV sentía apetito por la vida y tenía estela de hombre espectáculo, fue verdaderamente un gran monarca el regente soberano de Francia en su época de mayor esplendor.
En su lecho de muerte sin embargo parece que momentáneamente recapituló y reconoció  haber amado demasiado la guerra.
El enorme peso de los impuestos necesarios para financiar sus guerras y la grandeza de su corte, pasó factura con creces, la guillotina seria el destino de los herederos de Luis XIV y la revolución, aquello contra lo que Luis había permanecido tan alerta, invadiría su país por completo en 1789.
La revolución destruyo la monarquía pero no acaban con la moderna Francia creada por Luis, Francia ha sido el símbolo de cultura  a partir del nacimiento de Versalles y la cultura francesa ha permanecido como la gran tradición nunca rota de las culturas europeas, todo eso fue obra de Luis.
La monarquía tiene una larguísima historia, Ha habido reyes hindúes, faraones egipcios, emperadores romanos, pero Luis fue probablemente el gran rey.
 Ana de Austria y sus dos hijos Luis XIV y Felipe               Ana de Austria y sus dos hijos Luis XIV y Felipe.

encuentro luis-xiv-felipe-iv                 Encuentro de Luis XIV y Felipe IV.
220px-LouisXIV-child                        Luis XIV a los 5 años de edad.
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Luis XIV y su hermano                              Luis XIV y su hermano.
Madame_Henriette_de_France_as_a_Vestal_Virgin_(c._1749)_by_Jean-Marc_Nattier                                      Madame Enriqueta.
Luis XIV y sus herederos.                           Luis XIV y sus herederos.

 El Rey Sol                                           El rey sol.
        Salón de Marte 

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                                  Bidet de Luis XIVLa Firma de la Paz, en el Salón de los Espejos, Versalles, 28 de junio de 1919, por Sir Guillermo Orpen
La Firma de la Paz, en el salón de los espejos, Versalles 28 de Junio de 1919, por Sir Guillermo.
La reconstruida Reja Real
                       La reconstruida reja real.
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  barrehistoire

lunes, 11 de octubre de 2010

María Teresa de Austria y Borbón.


             María Teresa de Austria y Borbón.
                              Reina consorte de Francia.
María Teresa como reina de Hungría en 1744
                              Casa real de Austria.

María Teresa de Austria y Borbón nació el 10 de septiembre de 1638, Infanta de España y Reina consorte de Francia.
Hija del rey Felipe IV de España y de su primera esposa la princesa francesa Isabel de Borbón, era por parte de madre, la nieta del rey Enrique IV de Francia.
En junio de 1660 contrajo matrimonio con Luis XIV de Francia, el llamado Rey Sol, primo-hermano suyo por doble línea, tanto por parte de padre como de madre. Su entrega como prometida del rey se formalizó en Fuenterrabía, en un acto cuya preparación contó con la participación de Velázquez.
La Reina María Teresa llevó una vida de aislamiento y de tristeza durante todo su reinado. Salvo por una breve regencia en 1672, durante la campaña del rey contra Holanda, no desarrolló actividad política alguna.
Dio seis hijos al rey, de los cuales sólo Luis, el llamado "Gran Delfín", la sobrevivió. Una enfermedad devastadora acabó con su vida en 1683, cuando solamente contaba con 44 años de edad.

Abuela del primer rey Borbón de España

Años más tarde su nieto, Felipe de Francia, duque de Anjou, hijo menor del Gran Delfín, sería proclamado Rey de España con el nombre de Felipe V como sucesor de Carlos II, hermano menor de María Teresa, por lo cual los derechos dinásticos de la actual familia real española pasan por los de su antecesora y matriarca, única hija del rey Felipe IV en tener descendencia en la actualidad.
De los seis hijos que tuvo con el rey Luis XIV de Francia sólo el mayor llegó a la adultez:
Rosa rojaLuis, el Gran Delfín (1661-1711)
Rosa rojaAna Isabel (1662)
Rosa rojaMaría Ana (1664)
Rosa rojaMaría Teresa (1667-1672)
Rosa rojaFelipe (1668-1671), Duque de Anjou
Rosa rojaLuis Francisco (1672)

 

La infanta María Teresa de España, como reina de Francia
       Infanta María Teresa de España como Reyna de Francia.
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La infanta María Teresa de España, retrato pintado por Velázquez
María Teresa a la derecha de su tía y suegra
María Teresa a la derecha de su tía y suegra, Ana de Austria
María Teresa con su hijo, el Delfín de Francia
                                  María Teresa con su hijo.
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Entrevista de Luis XIV y María Teresa, con su padre, Felipe IV, en la Isla de los Faisanes en 1659.

                                               Árbol familiar


            Árbol familiar de la infanta María Teresa de Austria.

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sábado, 9 de octubre de 2010

Ana de Mendoza de la cerda.(princesa de Éboli).


Princesa de Éboli, duquesa de Pastrana y condesa de Melito.
                                      Casa de Mendoza.
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Ana de Mendoza y de la Cerda es el personaje femenino más enigmático, controvertido y atractivo de la Corte de Felipe II pero también uno de lo más desventurados. La apodaban “La Tuerta” y es más conocida como la princesa de Éboli. Por esos vaivenes de la fortuna y los caprichos del destino, pasó de ser la principal dama de la Corte a caeren desgracia muriendo en la lóbrega prisión de Pastrana.
Diego Hurtado de Mendoza,                        Diego Hurtado de Mendoza. (su padre).
 
Nació el 29 de junio de 1540 en Cifuentes ( Guadalajara),
en el seno de una de las familias más poderosas del siglo XVI. Era hija única de don Diego Hurtado de Mendoza, segundo conde de Melito, y de doña Catalina de Silva, hija de los condes de Cifuentes. En su partida de bautismo consta que fue bautizada como Juana de Silva, este cambio de apellido se debe a la esperanza del conde de Melito de tener más tarde un hijo varón para el que quiere reservar el apellido de los Mendoza. Mas como no llegó el anhelado hijo varón, se produjo el trueque del apellido materno por el paterno y de esta forma la niña bautizada como Silva acabaría siendo en el mundo una Mendoza. Ahora bien, ha pasado a la historia conocida como Ana. ¿ Su verdadero nombre era Juana? ¿ Hubo un error en su partida de bautismo?.
La_princesa_de_Éboli

Educada por su madre, su infancia y juventud estuvo muy influida por las peleas y separaciones entre sus padres, en gran parte debidas al carácter mujeriego de don Diego y que llevarían a una separación "de hecho". Ana tomaría partido por su madre, generalmente. Desarrolló un carácter orgulloso, dominante y altivo pero también voluble, rebelde y apasionado. Una mujer de la que se dice que no se amilanaba ante nada y ante nadie y sobretodo una adelantada a su tiempo.
Con tan sólo trece años, el monarca Felipe II la eligió para casarse con Ruy Gómez de Silva. En los cinco años siguientes, Ruy se mantuvo fuera de España en diferentes misiones que le llevaron a Inglaterra o Flandes.
Mientras esperaban que la joven tuviera la edad necesaria para consumar el casamiento, se fue a vivir con sus padres a Valladolid y allí se producen nuevos escándalos entre sus padres debido al amancebamiento público de éste con una nueva amante que al salir de la Corte se llevaría con él a Pastrana, llegando a tener con ella su segunda hija ilegítima. Valladolid era la Corte de la monarquía escogida por la princesa Juana para gobernar desde allí,en nombre de su hermano el rey Felipe, los reinos de España. Una Corte que estaba animada con la presencia de dos reinas: Leonor y María, las hermanas de Carlos V que habían vuelto con él cuando el emperador había decidido su retiro a Yuste.
RUY GOMEZ DE SILVA Y ANA DE MENDOZA

                                    Príncipes de Éboli. 
En Valladolid, Ana entraría por primera vez en contacto con libros de magia y esoterismo. Se cree que durante estos años, acostumbrada a jugar y a entrenar con las espadas con sus lacayos, sufrió un grave accidente que la llevó a perder su ojo derecho. Se queda tuerta entre los doce y los diecinueve años pero el misterio que envuelve a esta mujer es tal que ni siquiera los especialistas se ponen de acuerdo en este dato. La causa pudo ser un accidente de esgrima, una caída del caballo o una enfermedad degenerativa, debida a la cual el ojo se le fue deteriorando hasta ponerse casi blanco y no ver con él. También se dice que Ana era tan frívola y presumida, que era bizca y no quería que la gente viese como un ojo se le iba de un lado a otro. Sea cual fuese la causa, la joven Ana se colocó un parche en el ojo derecho.
Ruy Gómez de Silva, príncipe de Éboli                                  Ruy Gómez de Silva.
 
En 1557, Ruy regresó a España un breve tiempo, suficiente para dejar embarazada a su esposa que dio a luz unos meses más tarde en medio de la desolación producida por la fuga de su padre con una doncella de la corte. Este escandaloso asunto destrozó la familia Mendoza, pues don Diego desmanteló su casa dejando a su mujer e hija prácticamente en la ruina y abandonadas a su suerte en la fortaleza de Simancas. En 1559, Ruy volvió a España para recibir, gracias a su buen trabajo, el título de príncipe de Éboli.

Establecidos en la corte madrileña, Ana de Mendoza sabe ganarse el afecto de la tercera esposa de Felipe II, la reina Isabel de Valois, siendo compañeras de diversiones y aficiones comunes hasta la muerte de la soberana. Acompaña a la reina en sus excursiones campestre es y en sus cacerías. La joven reina, en más de una ocasión,la invitaba a comer a su mesa. Allí entraban las sobremesas y los juegos de cartas. Y tal es la amistad que se profesan que Catalina de Médicis, madre de la reina, enviará como presente a la princesa de Éboli una sortija. Tan estrecha relación de Ana con Isabel de Valois daría como resultado que,inevitablemente, el rey se viera con gran frecuencia con la princesa de Éboli, la dama de la Corte que más llamaba la atención por su juventud, su vitalidad y su belleza.
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Ana de Mendoza fue enemiga del partido de la Casa de Alba, el opuesto al liderado por su marido y que tras su muerte dirigirá Antonio Pérez, quien le sucederá como secretario de Felipe II. Ambos partidos siempre en pugna intrigando por el poder. La mayor parte de los Mendoza fue afín al partido "Ebolista". Los príncipes de Eboli mantuvieron amistad con don Juan de Austria, siendo en su casa madrileña dónde conoció a María de Mendoza,amante y madre de dos de sus hijos. Durante el periodo de su matrimonio la vida de Ana fue estable y no se le conocen andanzas ni problemas, salvo los encontronazos con la duquesa de Alba o Santa Teresa de Jesús. El matrimonio tuvo seis hijos vivos en los trece años que duró,de un total de al menos diez embarazos.
Rosa rojaDiego (c.1558-1563)
Rosa rojaAna de Silva y Mendoza (1560-1610), mujer de Alonso Pérez de Guzmán el Bueno y Zúñiga, VII duque de Medina-Sidonia.
Rosa rojaRodrigo de Silva y Mendoza (1562-1596)
Rosa rojaPedro de Silva y Mendoza (c. 1563): Muerto de niño.
Rosa rojaDiego de Silva y Mendoza (1564-1630)
Rosa rojaRuy de Silva y Mendoza (1565-¿?)
Rosa rojaFernando de Silva y Mendoza, luego Fray Pedro González de Mendoza, (1570-1639)
Rosa rojaMaría de Mendoza y María de Silva (c. 1570): gemelas o mellizas, muertas de niñas.
Rosa rojaAna de Silva y Mendoza (1573 - 1614)
 
En 1564 el rey apartará de la corte a los príncipes de Éboli,
nombrando a Ruy Gómez de Silva Mayordomo mayor de su hijo el desventurado príncipe don Carlos. Los tiempos de la gran privanza de Ruy Gómez habían pasado y con ellos, los triunfos, las galas y los esplendores de Ana de Mendoza. En estos años se produce el sombrío suceso de la rebelión, la prisión y la muerte entre rejas del príncipe don Carlos, el heredero de la corona. Los príncipes de Éboli compraron Pastrana donde enseguida la gente del pueblo los acogió con gran aprecio. Ellos a cambio y dada su religiosidad decidieron dotar a la villa de unos conventos fundados por la misma Santa Teresa. Pero enseguida los roces entre las dos mujeres fueron patentes.                                 
En aquél tiempo apareció en España una extraña mujer, su nombre Catalina de Cardona. Había vivido su juventud en Nápoles, donde se había casado. Al enviudar entró al servicio de la princesa de Salerno y, a su muerte, logró el amparo de los príncipes de Éboli. Fue entonces cuando empezó con sus rigurosas penitencias, se fustigaba el cuerpo para purgar sus pecados, y a tener visiones. A partir de ese momento, mediada la década de los sesenta, Catalina vive como una ermitaña y extrema los rigores de sus penitencias, se alimentaba solo de raíces del campo y vestía un tosco sayal, prefiriendo incluso el hábito de fraile al de monja. Un comportamiento que influyó y mucho en los frailes carmelitas descalzos de Pastrana. Lo cierto es que su fama, como de santa, fue creciendo y hasta el propio Rey quiso conocerla.

  • En mayo de 1571 vuelve a Pastrana al palacio de los príncipes de Éboli. Seguramente la admiración que sentía Ana de Mendoza por aquella extraña mujer penitente la llevó, al enviudar, a tomar la decisión de meterse ella misma a un convento. La caída en desgracia del duque de Alba ayudó al príncipe de Éboli a recuperar la gracia del rey yen 1572 Felipe II concedió a Ruy Gómez de Silva el título de duque de Pastrana, que lo convertía en Grande de España.

    La muerte de su esposo en 1573, la hizo entrar en una depresión que la llevó a querer ser religiosa, encerrarse entre cuatro muros y vivir el misticismo de las carmelitas. Tomó un nuevo nombre: Ana de la madre de Dios. Ante el mismo cadáver de su esposo y en presencia del prior del convento carmelitano descalzo de Pastrana y de otro fraile, Ana exigió a este que se quitase su hábito y, al momento, ella se lo puso. De ese modo salió de Madrid al frente de la comitiva fúnebre que llevaba a su marido para ser enterrado en Pastrana. Y para hacer más ostentación del desprendimiento de las cosas del mundo, no salió en su coche, sino en una carreta. No iba sola, la acompañaba su madre, doña Catalina de Silva y con igual determinación: entrar como monja en las carmelitas descalzas de Pastrana."¡La princesa monja, yo doy la casa por deshecha!", parece que dijo la priora Isabel de Santo Domingo.
    La princesa de Éboli hizo una asombrosa petición al rey, que tomara la tutoría de sus hijos para que ella pudiera meterse monja. Manuel Fernández Álvarez cree ver aquí un indicio que apoya la teoría de una supuesta paternidad del Rey. El ruego de la princesa de Éboli era inusitado si se trataba de una súbdita a su rey pero comprensible en el caso de una antigua amante al padre de uno de sus hijos. El rey no rechazó esta demanda, le contestó que en cuanto los grandes negocios de Estado se lo permitieran la tendría en consideración.
    Nada más llegar al convento la princesa dio signos de su prepotencia. De entrada ordenó que todo se pusiese a punto para que pudieran tomar el hábito de monja dos criadas jóvenes que llevaba consigo. Su esposo fue sepultado en la iglesia del convento y al acabar la ceremonia, Ana de Mendoza recibió a las autoridades locales que le querían expresar su pésame. Y eso rompiendo la clausura del convento, con gran escándalo de las monjas. De nuevo, exigió que le pusiesen a su servicio dos criadas, aparte de aquellas otras dos a las que había hecho tomar los hábitos. La priora, consternada, trató de evitar aquel nuevo quebranto de la normas por las que se regia el convento y acudió a la madre de la princesa pidiendo su apoyo. Pero no hubo nada que hacer, Ana se mantuvo firme en sus exigencias.


    La priora prefirió negociar con la madre, doña Catalina, que una parte del convento quedase para aquellas dos grandes señoras, con las criadas que quisiesen tener a su servicio y con la posibilidad de mantener el trato que quisiesen del mundo pero que el resto del convento pudiese seguir conservando su clausura y las austeras normas por las que hasta entonces se había regido.
      Y Ana de Mendoza aceptó pero siguió mostrando sus aires de gran señora feudal. Cuando una monja debía hablarle, o cuando era llamada, debía hacerlo con todo acatamiento de respeto y humildad, de rodillas. En vano la priora trató de entrar en razón a la princesa y hasta Santa Teresa tuvo que intervenir escribiendo a Ana. Armándose de valor y haciéndose acompañar de otras dos monjas, se presentó la priora ante la princesa y le advirtió que si no cambiaba de actitud la madre Teresa las sacaría del convento de Pastrana. Ana de Mendoza, muy enojada,abandonó el convento aposentándose en unas ermitas que había en la huerta del monasterio y les retiró todo el apoyo económico que hasta entonces les había ido dando. Y como esos eran los únicos ingresos que tenían las monjas, empezaron sus dificultades hasta el punto de pasar necesidad.
    El propio rey y las autoridades religiosas también trataron de persuadir a Ana de que cejara en su actitud tan hostil y que se saliese de monja, pero todo resultó inútil. No había otra solución que deshacer el convento, llevando a las monjas a otro fuera de la jurisdicción de la princesa. Santa Teresa encomendó la misión a dos hombres de toda confianza, grandes admiradores de la Orden, valientes y llenos de recursos: Julián de Ávila y Antonio Gaitán, ambos hidalgos y vecinos de Segovia. Los cuales salieron dispuestos a afrontar aquel serio peligro: entrar en la capital del señorío de la princesa de Éboli para sacar a las monjas carmelitanas de Pastrana de su encierro.

    Por mucho sigilo que trataron de poner en aquella operación, no pudieron evitar que alguien diese cuenta a Ana de Mendoza de lo que estaba pasando, la cual inmediatamente mandó a su mayordomo para impedirlo.
    Por suerte salió en defensa de las monjas un fraile carmelitano que supo replicar a las fuertes voces del mayordomo con otras más fuertes todavía. Y aprovechando aquella confusión, los dos hombres sacaron a las monjas a toda prisa del convento. Refugiadas en cinco carros entoldados, se puso la comitiva en marcha toda aquella noche para escapar lo más pronto posible de la jurisdicción de la princesa y tras muchas dificultades por el camino, las monjas de Pastrana llegaron al convento carmelitano de Segovia.
    Pastrana

    Palacio Ducal de Pastrana, lugar del encierro de la princesa de Éboli.
    Finalmente, Ana abandonará el claustro para gobernar la hacienda familiar y el señorío de Pastrana, apartada de la corte y apoyando a otras fundaciones religiosas, en especial a la orden de San Francisco. La princesa mantenía una estrecha relación con el secretario Juan de Escobedo, al que los príncipes de Éboli debían algunos favores. Ana de Mendoza traspasó a Escobedo unas casas que poseía en Madrid como pago de dicha deuda y hasta le otorga poder para tasar el ducado de Francavila, sito en el reino de Nápoles.
    En 1576 fallece en Madrid su madre doña Catalina de
    Silva, aquella mujer maltratada por su marido de cuyos atropellos Ana de Mendoza trató siempre de proteger. En su afán por lograr un heredero varón, su padre se casó con Magdalena de Aragón, hija del Duque de Segorbe.
    Aunque don Diego murió en 1578, dejó a su mujer embarazada para susto de su hija Ana quien no perdió la herencia paterna pues Magdalena tuvo una hija que murió a poco de nacer. Otro pariente, don Íñigo López de Mendoza, pleiteó contra la princesa reclamando sus derechos a una parte de la fortuna de la Casa de Melito.
    La princesa, obligada a defender sus propios bienes, comprendió que tenía que volver a Madrid, alojándose en su casa palaciega en la parroquia de Santa María
    Parece que el rey Felipe vio con disgusto la llegada de la
    Éboli a la Corte.



    Tras su vuelta a Madrid, hubo un primer encuentro poco afortunado en el que Ana de Mendoza se burló de la cantidad de perfume que Antonio Pérez llevaba. Pero poco después se establecieron unos fuertes lazos de amistad entre Ana y Antonio. Este era un antiguo protegido de su difunto esposo que le había sucedido como secretario de confianza de Felipe II y era su ministro preferido por su habilidad para tratar los altos negocios de Estado. Pero no era honesto, las dádivas y los sobornos más o menos encubiertos llegaban continuamente a su morada. Todo aquel que quería que prosperase algún negocio suyo en la Corte debía recompensar previamente y de forma espléndida al Secretario del Rey. Antonio Pérez, como secretario de confianza de Felipe II, conocía tanto los problemas debidos a la rebelión de Flandes como la desconfianza del rey hacia su hermanastro don Juan de Austria por su popularidad tras sus éxitos militares y al que creía ver con demasiadas ambiciones.
    Para acompañar y espiar a don Juan en Italia, Pérez sugirió mandar allí a Juan de Escobedo, amigo suyo desde cuando ambos estaban al servicio de Ruy Gómez de Silva.
    Pero Escobedo se pasó en cuerpo y alma al servicio de don Juan tras conocerle. Respecto a don Juan, mantenía la amistad con Pérez desde los tiempos en que vivía Ruy Gómez, incluso se alojó en "La Casilla", la finca de Pérez en Madrid, cuando vino por sorpresa a la corte en agosto de 1576 antes de marchar a Flandes seguido de Escobedo.
    La rebelión de Flandes no había podido ser terminada por el
    duque de Alba, y la situación había empeorado por los motines y saqueos de las tropas sin paga. Antonio Pérez prometió a don Juan mediar entre él y el rey, pero en realidad hizo un doble juego entre ambos. Se cree que pudo ser incluso un "triple juego" pues Antonio mantenía un tren de vida y lujos superiores a su sueldo. Se piensa que pudo vender secretos de estado a los rebeldes protestantes y se sabe que alteraba las cartas que se enviaban mutuamente el rey y don Juan, pues todas pasaban a través de él.Nótese que se va a mezclar un problema amoroso con otro político, unido a envidias y tráfico de influencias.
  •   La situación en 1577 era de un rey que desconfiaba de su hermanastro pero le mandaba al punto más conflictivo, con
  • un secretario real, Antonio Pérez, que manejaba la relación entre ellos como quería. Entre medias, Pérez frecuentaba la casa de Ana de Mendoza y compartían una intimidad que parece difícil que no incluyera también la política que pasaba por las manos de Antonio. Ana hizo unos regalos muy lujosos a Antonio durante su amistad.Y, además, recordemos la acusación de que Pérez proporcionaba bajo mano información de estado a los holandeses.
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                                           Antonio Pérez
    Aunque no hay pruebas contundentes, algunos testimonios escritos indican que Ana de Mendoza llegó a la intimidad amorosa con Antonio Pérez, quien era seis años mayor que ella. Pérez estaba casado con Juana Coello, que siempre fue fiel a su marido, le defendió cuando fue arrestado y luchó hasta su muerte por defender su memoria y la honra de sus hijos. No se sabe realmente si la relación entre Ana y Antonio desde finales de 1576 a 1579 fue simplemente una cuestión de amor, de política o de búsqueda de un apoyo que le faltaba desde que muriera su marido. Pero esta relación estuvo oculta al rey. Pudo ser porque la sociedad de entonces era menos permisiva si alguno de los amantes estaba casado, consintiendo en secreto cuando ambos fueran solteros.
    Manuel Fernández Álvarez, sin embargo, intenta explicar el comportamiento entre Felipe II, Pérez y Ana aceptando que la princesa de Éboli fue amante ocasional del rey durante un corto tiempo (indicando la posibilidad de que Rodrigo, futuro segundo duque de Pastrana y el tercer hijo que dio a luz Ana de Mendoza en 1562, era hijo de Felipe) aunque el rey luego huyera de ella como de la peste por "considerarla peligrosa". Antonio Pérez ofrece otra versión en su famosa obra que publicó cuando estaba en Paris, en ella afirma que el rey había pretendido los favores de Ana de Mendoza siendo rechazado por la dama y es este despecho la causa de la persecución posterior que la princesa sufrió de manos del rey. Gregorio Marañón y otros autores niegan que tales amores entre el rey y la princesa hayan existido. La leyenda de sus amores con Felipe II ha sido muy usada en la literatura, ópera y, por supuesto, es parte de la "Leyenda Negra". ¿ Existieron tales amores? ¿ Fue Rodrigo el fruto de esa relación
  • ¿La princesa de Éboli rechazó al rey y este se vengó? ¿chismes que hicieron circular mentes malintencionadas?
  • ¿Tal vez calumnias?. Muchas son las incógnitas que
    rodean la vida de esta mujer.



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  • https://youtu.be/vLN1rLKh85o
     
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